Todas las flores son el agua destilada en su entorno con el sello de agua alambiques. El vapor se genera en un tanque lejos de las plantas. Este método permite la ausencia de sobrecalentamiento del metal, responsable del olor a hervir en algunos aceites esenciales. La presión durante la destilación no sea superior al 10 gramos, lo que limita la temperatura y no altera la delicada fragancia. Cuestiones de la agricultura ecológica, todas las aguas florales son de calidad alimentaria